Montessori en nuestras vidas

Aunque ya os había hablado anteriormente sobre Montessori en “El Refugio de Mini” o “Aprender Jugando“, tenía muchas ganas de dedicar un post exclusivo a la filosofía Montessori. O más bien, cómo la hemos instaurado nosotros en nuestro día a día. Cómo la hemos convertido en nuestra manera de vivir, criar y educar a la fierecilla, y sobre todo a nosotros mismos.

¿Qué es Montessori para nosotros?

A veces me preguntan sobre Montessori, en qué consiste y cómo lo llevamos a cabo. Me gusta aclarar siempre, antes de explicar nada, que nosotros no hemos recibido ninguna formación sobre este método. Ni siquiera tenemos carreras profesionales relacionadas con la pedagogía o la educación. Sólo somos padres, primerizos, un poco inconformistas y bastante reacios a elegir el camino fácil para la crianza de nuestro hijo. Este es un tema de conversación recurrente en el refugio. Y al final, todo se resume en una frase, “todo esto es muy difícil, pero menos mal que hemos elegido este camino”.

Así que, si tuviera que definir qué es Montessori en pocas palabras diría que, la Filosofía Montessori está basada en la confianza, el respeto y el acompañamiento del niño en todas sus etapas de desarrollo.

¿Cómo empezó todo?

Cuándo descubrí Montessori, la fierecilla ya tenía unos meses. Recuerdo cuando leí las primeras entradas sobre Montessori porque fue como si hubiera encontrado un tesoro. Y era verdad, lo había encontrado. Fue un flechazo. Como esas veces que lees un texto que parece escrito para ti, cómo si hubieran entrado en tu cabeza y supieran todo lo que sientes y piensas. Todo lo que leía encajaba. A partir de ahí os podéis imaginar, búsqueda intensiva de blogs, libros, cursos.

Desde mi experiencia, cuánto antes empecéis a preparaos, mejor. Y digo preparaos, porque salvo que seas familia monoparental, mejor que ambos estéis de acuerdo en seguir este método y lo conozcáis. En la educación de los niños en general, pero en Montessori menos, no sirve ir cada uno hacia una dirección. Ya os daréis cuenta.

Como os he dicho al principio, nosotros no tenemos formación Montessori, que sería lo ideal. Nosotros hemos adaptado este método a nuestras circunstancias. Hemos leído libros (recomendados) y seguimos con devoción varios blogs que dan una información estupenda (usar el discernimiento porque hay mucha información en las redes).

Si hay algo negativo en todo esto, es el tema económico. Tanto la formación de adultos como guía, como los colegios Montessori, son muy caros. Por suerte hay cursos para introducirse en Montessori, dirigidos a padres, que tienen un precio mucho más asequible. (Os dejo la info al final)

En nuestro caso, no nos podemos permitir ninguna de las opciones, así que, lo adaptamos a nuestras circunstancias y somos lo más fieles a la filosofía que podemos.

Ambiente Preparado

Si ya habéis leído algo sobre Montessori, os habréis dado cuenta de la importancia que tiene adaptar la casa al niño. No sólo me refiero a su habitación, sino a la temida cocina, el baño, el salón, incluso la terraza o jardín.

Si hay una palabra que define este método es autonomía. Pensad en ella y en vuestro hijo. ¿Creéis que vuestra casa está preparada para convivir con una fierecilla libre y autónoma?

Si no tenéis muy clara la respuesta (no me extraña) probablemente sea NO. Y no es por ser borde, es que hasta que no te adentras en este método no te das cuenta de la cantidad de obstáculos que tiene un niño en su propia casa.

Os pongo un ejemplo muy fácil; un bebé de 15 meses, sabe desplazarse (gateando o andando) y beber agua solo. Podríamos fomentar su autonomía teniendo una botella o un vaso de agua a su alcance para que dispusiera de él cuando tuviera sed, sin tener que pedirlo.

Aunque os enseñaré en próximos post nuestros espacios adaptados de manera más extensa, os dejo un ejemplo por habitación para que vayáis abriendo boca.

  1. En su habitación los materiales y juguetes tienen que estar a su alcance para que pueda elegir qué hacer en cada momento.
  2. En la cocina puede dispone de un espacio a su altura con agua o algún tentempié ¡saludable!.
  3. En el baño podéis preparar un espacio de aseo pequeño a su altura.
  4. En el salón está bien dejar un espacio también para algún juguete o libro.
  5. Y en la terraza podéis dejarle para empezar, una pequeña regadera o pulverizador. O animaos a probar con un Mini Huerto Infantil.

Montessori en el Refugio

Este post es sólo la introducción a nuestra manera de vivir y entender la filosofía Montessori. Es un tema extenso y suficientemente importante cómo para resumirlo en un sólo post. Además no serviría de nada simplificar tantas cosas buenas que os tenemos que enseñar.

Sobre todo, no nos toméis como referencia Montessori, nosotros estamos empezando y aprendiendo cada día. Sólo os vamos a enseñar nuestra forma de vivir esta filosofía.

En próximos post os enseñaremos los distintos espacios de nuestra casa, varios materiales que hemos hecho nosotros mismos para trabajar Montessori y todo lo que vayamos descubriendo nuevo.

Nuestras Guías

En este último punto quiero compartir los enlaces a todos los blogs que nos sirven cada día de inspiración, y a los que les tenemos que agradecer su enorme generosidad poniendo al alcance de todo el mundo una filosofía tan bonita y respetuosa como Montessori. ¡Un millón de gracias!

Montessori en Casa (Blog y Cursos)

Tigriteando – Montessorizate (Blog y Cursos)

Peque Felicidad (Blog)

Shikoba Kids (Blog)

Jaisa Educativos (Materiales y Cursos)

Aprendiendo con Montessori (Blog y Cursos)

Mi Montessori (Material imprimible gratis)

Ya tenéis algo para empezar a leer, aunque esto sólo es el principio de un camino largo y maravilloso. Así que ¡disfrutadlo!.

¡Besitos, Salvajes!